Una sopa muy pobre, hecha "con peces pequeños", como solían decir, que no eran más que cebollas en rodajas perdidas en un mar de agua caliente.

Preparada en un caldero colgado de la chimenea o sobre el fuego, la acquacotta era el plato de refuerzo para los carboneros, pastores y cortadores de leña que llegaban a trabajar en la Maremma (es la zona de la Toscana al confín con el Lazio y el Umbría). Plato compartido porqué se preparaba con lo que todos pudieran tener o recolectar en el bosque, aunque en la versión original había tocino hervido con la inevitable cebolla, al que se le agregó un poco de bacalao remojado y unas papas.

Con los años se ha convertido en una sopa de verduras, enriquecida con rebanadas de pan tostado, huevos y queso pecorino (de leche de oveja).

El secreto está en la larga cocción de las cebollas, que la hacen muy suaves y casi dulces, dando a la sopa un dulzor que equilibra la acidez de los tomates.

 

Ingredientes para 4 personas

  • 5 cebollas rojas medianas.
  • 800 g de tomates pelados.
  • 3 ramas de apio.
  • 4 huevos.
  • 8 rebanadas de pan rústico.
  • Aceite de oliva virgen extra al gusto.
  • Ají al gusto.
  • Sal q.s.
  • Pecorino al gusto.
  • Mejorana q.s.
  • Albahaca q.s.

Preparación: Limpiamos y cortamos las cebollas, limpiamos el apio de las hebras más duras y luego lo cortamos en rodajas finas, y cortamos los tomates en cubos. En una olla o cacerola (preferiblemente de hierro fundido), sofreímos el aceite con las cebollas hasta que estén doradas y marchitas, luego agregamos el apio, la mejorana y la albahaca picada con las manos y finalmente el ají. Dejamos cocer unos minutos y añadimos los tomates picados y el agua. Cocinamos a fuego lento durante un par de horas, agregando agua si es necesario, pero sin exagerar, para tener una consistencia no demasiado líquida de la sopa.

Antes de que esté lista, tostamos las rebanadas de pan en el horno y las colocamos en el fondo del cazo o plato, en el que echaremos la sopa. Abrimos un huevo sobre cada uno, con cuidado de no romper la yema, completamos el plato con pecorino rallado y un chorrito de aceite crudo.

Servimos calientes.


Ya que estamos en Maremma, el vino indicado es L'Ansonica Costa dell'Argentario DOC, un vino blanco obtenido de la cepa autóctona del Argentario.


Buon Appetito!