Las costillas de cerdo se cocinan al horno o al grill, y tienen la particularidad de prepararse enteras y no partidas como es costumbre en casi todo el resto de Italia. Otra peculiaridad es el fuerte adobo y el tipo de marinado al que se somete la carne antes de cocinarla. El adobo varía mucho de casa en casa y es el secreto que todo el mundo tiene, para que pueda decir que sus costillas de cerdo "son las mejores". Lo que propongo hoy es solo una versión básica, a la que se le pueden agregar hierbas aromáticas y mezclas de especias como paprika, nuez moscada, pimienta, etc.


Ingredientes

  • 1 kg de costillas de cerdo.
  • 2 cucharadas de miel.
  • ½ cucharada de mostaza.
  • 1 cucharada de salsa de soja.
  • ½ vaso de cerveza.
  • Clavo (opcional).
  • Enebro (opcional).
  • Romero (opcional).
  • Pimentón (opcional)
  • Pimienta según sea necesario.
  • Sal al gusto.

Preparación: Compramos las costillas de cerdo a nuestro carnicero de confianza y le pedimos que las deje intactas. Las ponemos en un recipiente capaz de contenerlas y espolvoreamos toda la superficie con una mezcla de sal y pimienta negra molida y procedemos a la marinada.

Rociamos bien con un poco de cerveza, luego espolvoreamos las costillas de cerdo con dos buenas cucharadas de miel y media cucharada de mostaza, fuerte o dulce según el gusto.

Si se desea, se puede agregar bayas de enebro, un clavo y unas hojas de romero y pimentón.

Mojamos con una cucharada de salsa de soja y finalmente espolvoreamos con sal gruesa.

Dejamos macerar las costillas mínimo durante 3 horas, hay quien las deja casi todo el día, volteándolas para que ambas superficies se puedan macerar bien.

Pasado el tiempo de marinar, las sacamos del recipiente, sin echar el líquido, y las metemos en una refractaria y las horneamos en un horno precalentado a 190 ° C.

Ponemos el líquido de la marinada en una ollita y lo calentamos, y una vez que hierva, lo usamos para untar las costillas en el horno cada 20 minutos.

Cocinamos las costillas de cerdo con cerveza y mostaza durante aproximadamente 1 hora, cepillando constantemente con la marinada para que nunca se sequen, y para que gradualmente adquieran un hermoso color rojo-rosa.

Una vez cocidas las sacamos y las servimos calientes, todas enteras en una bandeja.

Para este plato sazonado con especias y sabores fuertes, se debe elegir un vino que esté a la altura. Como dos elementos independientes que al ensamblarse aportan fuerza y ​​vigor al otro, este plato y su vino deben viajar juntos, pero no demasiado cerca, para que uno no eclipse al otro. Un Chianti Classico es una de las mejores opciones. 

Buon Appetito!